martes, 19 de noviembre de 2013

Sí pero no



Doris Salcedo, Shibboleth, Tate Modern, Londres, 2007

Las siguientes reflexiones vienen a cuento del desmantelamiento que está sufriendo la universidad pública y de la situación ruinosa en la que viven los artistas. Dos reflexiones que convergen en una y que no son otra que la precariedad a la que nos vemos sometidos el común de los mortales. Sobre ello, intenté hablar atropelladamente en un ponencia que finalmente tuvo el formato de mesa redonda. Tuve que ir avanzando a salto de mata sobre cuestiones que creo muy necesarias debatir, pero que sentí, por minutos, que poco tenían que ver con lo que allí me convocaba. Fui invitado por la Delegación de Alumnos de la Facultad de Bellas Artes de Valencia a un mesa que llevaba por título “Introducción a las relaciones laborales en exposiciones” dentro del “I Encuentro Salidas Laborales de la Facultad de San Carlos para la Profesionalización del Alumnado 2013”. Confieso que cuando los alumnos me invitaron me pregunté ¿Qué hago yo para merecerme esto? No soy un economista, ni un abogado. No soy político profesional, no dirijo una institución artística. Tampoco soy galerista ni coleccionista. Y no soy un fornido curador. Creo ser un simple profesor de algo tan poco relevante para las empresas como la Historia del Arte, y que a veces –muy de vez en cuando– hago como que critico el arte, escribiendo, porque hablando meto mucho la pata. Y que, aún menos, he tenido la surte de llevar a cabo algún que otro proyecto expositivo, siendo ésta, reconozco, una de las experiencias más estimulantes de mi conflictiva relación con el mundo del arte.

No, Global Tour. The Film
120 minutos, 35 mm, Madrid, febrero de 2011
http://www.santiago-sierra.com/201102_1024.php

Siguiendo con el cuento y ante la invitación, pensé: “NO”. Pero por otra parte a los alumnos, de entrada, no se les puede decir “NO”. Creo que va en mi profesión colaborar con ellos y responder positivamente a sus demandas (uff!!!). Nos relacionamos en general muy mal con el “NO”. Me vino a la cabeza la obra “No, Global tour” de Santiago Sierra y el modo en que él también dice sí, pareciendo que dice no y al contrario. En fin, que acepté. Y con esas contradicciones me puse a estructurar un pensamiento que me llevó a nuevas contradicciones y que aquí comparto por entregas:

  1. De cómo alargar un título sin tocarlo. Desde la Universidad Pública.
  2. Cuestiones paradigmáticas y la agonía del arte.
  3. En precario.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Algunas veces hacer algo no conduce a nada

"En la vida, lo esencial es formular juicios a priori sobre todas las cosas. En efecto, parece ser que las masas están equivocadas y que los individuos tienen siempre razón. Es menester guardarse de deducir de esto normas de conducta: no tienen por qué ser formuladas para ser observadas. (...) Toda la fuerza de las páginas de demostración que siguen procede del hecho de que la historia es enteramente verdadera, ya que me la he inventado yo de cabo a rabo. Su realización material propiamente dicha consiste, en esencia, en una proyección de la realidad, en una atmósfera oblicua y recalentada, sobre un plano de referencia irregularmente ondulado y que presenta una distorsión. Como puede verse, es un procedimiento confesable donde los haya".
Prefacio. "La espuma de los días", Boris Vian.



Hoy definitivamente he dejado que la espuma salga del día en estas páginas. Para ello no he hecho más que apretar el estómago y buscar a Boris Vian, al que debo momentos felices de juventud y sobre el que vuelvo, quizás, con el deseo de recuperar el tiempo perdido.

La realidad que vivimos, mísera en tantas cosas, me lleva a emprender algo nuevo, como es la escritura en este blog. Ante la imposibilidad de describir esa realidad por traumática, como la nombra Hal Foster en un extraordinario ensayo "El retorno de lo real", he decidido intentar tamizarla aquí para que, al menos, pase la espuma y, con ello, poder abordarla finalmente, tratando de rasgar un poco el tamiz; para poder, si no entenderla yo mismo, siquiera pensarla, sentirla e imaginarla, otra.



Francis Alÿs
Paradox of Praxis 1 (Sometimes Making Something Leads to Nothing), 1997
Stills from video; 5 min. Courtesy David Zwirner, New York 


Mi formación como historiador del arte me ha permitido acercarme a esa realidad por otras vías, estimulándome para no perderla de vista. Los artistas me han dado algo maravilloso, como es la posibilidad de pensar y sentir el mundo de otra forma, más allá de coordenadas preestablecidas, en márgenes vastos, con otros anteojos; sin las ojeras con las que el poder nos obliga a mirar, cada día a cegar con ellas. Sobre ello me gustaría hablar aquí, compartiendo preocupaciones, intereses y obsesiones. Aquí me moveré en los días en los que no haya espuma para que surja, en un intento de poner palabras a pensamientos; consciente de que la medida de las palabras no alcanzan a fijar los pensamientos del todo, cuando se sitúan encabalgadas en un texto apretado. Un texto, inseguro, que se deberá a muchos otros textos y a muchas imágenes detrás de las que hay otras que alcanzo a no ver del todo, pero a las que deseo llegar no sólo con el pensamiento, sino también con las palabras. Con esa inseguridad y la duda de acertar en el gesto de rasgar el tamiz escribo un punto y seguido. Con el convencimiento de que (según Francis Alÿs) algunas veces hacer algo no conduce a nada, me pongo finalmente manos a la obra, improductivo.